Sembrando Semilla de Dios - 2 Timoteo 3:16-17
  • Inicio
    • En qué creemos
  • Testimonio
  • Reflexiones
  • Encuentro en mi Jardín
  • Galería
  • Libro
  • Contáctenos
  • Archivos
Sumergirnos en la Palabra nos lleva a conocer el corazón de Dios

Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Isaías 55:10-11

Por muchos años estas escrituras se convirtieron en parte del fundamento de quien yo soy. Aprendí un principio vital: al caer lluvia o nieve sobre la tierra, toda semilla sembrada germina. Al germinar produce frutos que alimentan todo lo que tiene vida sobre la tierra.  Así como en lo natural el agua es primordial para producir vida, los seres humanos necesitan recibir vida a través de la Palabra de Dios para que el espíritu se nutra.

La Biblia es el manual de vida que Dios nos dejó para que conociéramos su corazón y recibiéramos su amor. Por medio de las escrituras Dios nos habla y nos muestra la Verdad de su Palabra que nos deja saber que nos hará libre por medio de la persona de su Hijo Jesucristo. Ese Hijo que se despojó de su posición divina para nacer como hombre y pagar por tus pecados y los míos muriendo en una cruz y así abrir la puerta hacia la vida eterna a toda persona que confesara a Jesucristo como su Señor y Salvador.

Dios nos enseña, a través de la Palabra, que no nos apartemos de ella, que meditemos a toda hora. O sea, tanto de día, como en la noche. En la medida que te sumerges, irás aprendiendo que su Palabra es la Verdad de Dios que te va a conducir por caminos de bendición. Así como la obedeces y la pones por obra, comienza la transformación en tu vida, renovándose tu mente y tu corazón los cuales se van uniendo al corazón de Dios.

Vivir a la manera de Dios te hará prosperar y todo te irá bien. En este instante te debes estar haciendo la siguiente pregunta: ¿Cómo se interpreta que todo me va a ir bien, cuando yo sé que aun a partir de mi entrega a Jesucristo, he tenido que vivir por momentos de gran angustia y tribulación? ¿Cómo me explico esta realidad a la luz de la verdad de Dios?

Una vez más voy a las escrituras y ahí aprendo que Dios no me desampara: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Isaías 41:10 También dice: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo Jehová me recogerá.” Salmos 27:10 y lee vs. 13: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.”

Ahora vas comprendiendo porque tu entendimiento se expande y el Espíritu de Dios se revela afirmándote que has tenido un nuevo nacimiento. Cuando recibes lo que Dios te está hablando vas siendo transformado de tu naturaleza humana, la que te habla por medio de tus cinco sentidos, a una naturaleza espiritual que te habla directo a tu ser interior.

Tu espíritu vivificado ahora entiende lo que el Apóstol Juan compartió, inspirado por el Espíritu de Dios en 1 Juan 5:6-7, “Y Jesucristo que fue revelado como el Hijo de Dios por medio de su bautismo en agua y por derramar su sangre en la cruz, es decir, no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu, quien es la verdad, lo confirma con su testimonio. Por lo tanto, son tres los testigos – el Espíritu, el agua y la sangre – y los tres están de acuerdo.”

Jesucristo es el único Hijo de Dios que está sentado a la diestra del Padre y por medio del agua (su Palabra), la sangre derramada en la cruz pagó por tus pecados y los míos. Ahora su Espíritu revela la verdad plasmada en la Biblia; esa verdad llega a ti para ir cambiando tu vieja naturaleza en una nueva creación que habla lo que Dios dice y hace lo que Dios desea.​

Padre, que aprendamos a sumergirnos en tu Palabra, que la letra inspirada por el Espíritu Santo tome vida en nosotros para así acercarnos más y más a tu corazón y conocer más y más tus pensamientos. Al leer tu Palabra, que la luz de tu Espíritu traiga revelación, pues es lámpara a nuestros pies y lumbrera en nuestro camino. Que tu justicia se haga manifiesta en medio nuestro y que seamos mensajeros de luz para un mundo cargado de tinieblas. Todo esto te lo pedimos Padre, guiados por tu Espíritu y en el Nombre de Jesús.

​
Powered by Create your own unique website with customizable templates.